Protección superior
La cota de malla ofrecía una excelente defensa contra ataques cortantes y perforantes. Los anillos metálicos entrelazados absorbían y distribuían la energía del impacto, dificultando que una espada o una lanza atravesaran la armadura.
Flexibilidad y movilidad
A diferencia de la armadura de placas, la cota permitía a los caballeros moverse con relativa libertad durante el combate, lo que era crucial para la caballería y el combate cuerpo a cuerpo.
Coste y elaboración
Su fabricación requería mucho tiempo y mano de obra especializada, lo que la convertía en una pieza costosa. Sin embargo, su eficacia justificaba la inversión para los nobles y guerreros adinerados.
Evolución histórica
Durante la mayor parte de la Edad Media la cota de malla fue la armadura predominante en Europa. Con el tiempo fue reemplazada por la armadura de placas, que ofrecía una protección aún mayor aunque a costa de mayor peso y menor flexibilidad.