Historia del Tiger I 131

El Tiger I (Panzerkampfwagen VI, Sd.Kfz. 181) se fabricó en Kassel y estuvo listo en febrero de 1943. Fue enviado a Túnez entre marzo y abril de 1943, formando parte del 3.º batallón del 1.º regimiento de la 504ª División de Tanques Pesados, con el número de serie 131.
La batalla de Jebel Jaffa
Durante la noche del 20‑21 de abril de 1943, los alemanes lanzaron un contraataque cerca de Túnez. Dos Tigers, junto a otros blindados e infantería, intentaron tomar el paso de Jebel Jaffa. Uno de esos Tigers fue identificado como el 131. El combate se prolongó varias horas tras el ataque al amanecer.
La captura del tanque
Los cañones de 6 lb de los tanques británicos Churchill, pertenecientes a la 4ª compañía del 48.º Royal Tank Regiment, impactaron al Tiger. Un proyectil alcanzó el cañón, rebotó en el anillo de la torreta y dejó inoperable la rotación del casco. El mismo proyectil hirió al conductor y al ametrallador, y destruyó la radio.
Otro disparo dañó el mecanismo de elevación del cañón y un tercer proyectil perforó la escotilla del artillero, dejando entrar metralla en la torreta. La tripulación abandonó el vehículo, arrastrando a los heridos. El tanque, aún en gran parte intacto, quedó en manos británicas, convirtiéndose en el primer Tiger I capturado por el Reino Unido, que lo sometió a exhaustivas pruebas.
Desmentido de la leyenda
Se había rumoreado que Winston Churchill había ordenado la captura de un Tiger entero para estudiarlo, y que la misión la lideraba el mayor Douglas Linderdahl con el supuesto 131 como objetivo. Sin embargo, investigaciones recientes revelaron que el Tiger derribado el 21 de abril no era el 131. El verdadero 131 fue detenido el 24 de abril de 1943 en el llamado "Punto 174", gracias a la cooperación de tanques Churchill y la infantería del 2.º batallón de los Sherwood Foresters.
De la captura a la restauración
Tras su captura, el 131 se reparó con piezas de Tigers dañados y se sometió a pruebas intensivas, siendo exhibido ante el rey Jorge VI y Winston Churchill. En octubre de 1943 fue enviado al Reino Unido, donde se mostró como trofeo en varias localidades antes de pasar a pruebas técnicas. En 1951 el tanque fue transferido al Museo de Tanques de Bovington.
En 1990 recibió una modernización radical: se instaló un motor de Tiger II y un sistema automático de extinción de incendios, convirtiéndolo en el único Tiger I operativo del mundo. Tras una restauración final en 2012, el tanque volvió al museo y, en 2014, interpretó al Tiger en la película Fury.

El tanque tras ser abandonado en Túnez.

Marcas de daño en el Tiger 131.

El rey Jorge VI inspecciona el tanque capturado.

Tiger 131 en el museo de Bovington, Inglaterra.