Castigos físicos
Los niños que se portaban mal en las escuelas coloniales eran frecuentemente sometidos a castigos corporales, como azotes, latigazos y golpizas.
Exhibiciones públicas
En algunos casos se les colocaba en la horca o en la picota, dispositivos que los mantenían inmóviles para que la comunidad los ridiculizara.
Privaciones y trabajos extra
También podían ser obligados a quedarse en un rincón, ser privados de comida o de privilegios, o tener que copiar frases y realizar tareas adicionales.