1. Conquista militar
Los persas contaban con un ejército formidable y ampliaban su dominio mediante la fuerza. Dominaban la caballería y la arquería, y sus máquinas de asedio resultaban particularmente eficaces.
2. Alianzas diplomáticas
También eran hábiles diplomáticos, estableciendo pactos con otras potencias para ampliar su territorio. Por ejemplo, se aliaron con los medos para derrotar a los asirios y con los espartanos para enfrentarse a los atenienses.
3. Incentivos económicos
En ocasiones ofrecían ventajas económicas a los estados que deseaban incorporarse al imperio, como exenciones fiscales o ayudas financieras a cambio de lealtad.
4. Asimilación cultural
Mostraban tolerancia hacia distintas culturas y religiones, permitiendo a los pueblos conquistados conservar sus costumbres. Esta política favoreció la estabilidad y redujo el riesgo de rebeliones.
5. La dinastía aqueménida
El imperio estuvo gobernado por la dinastía aqueménida, fundada por Ciro el Grande. Esta familia ambiciosa logró unificar las diversas regiones y mantener el imperio unido durante más de dos siglos.