Historia antigua

El Heinkel He 219 “Uhu” contra los Mosquito

Este capítulo narra la exitosa caza liderada por el Oberleutnant José Nabrich y el Unteroffizier Fritz Habicht a bordo de su Heinkel He 219 “Uhu”. En una misión nocturna lograron derribar un avión Mosquito, objetivo difícil de alcanzar para los cazas nocturnos de la Luftwaffe. La historia proviene del artículo original publicado en inglés en Aircraft in Profile, Nº 219, “Heinkel He 219 ‘Uhu’”.

Primera interceptación – 10 de junio de 1944

Aproximadamente a las 22:00 h del 10 de junio 1944, el Oberleutnant José Nabrich, del I./NJG 1, y su compañero Fritz Habicht patrullaban a 9 600 m sobre el Zuiderzee. El control terrestre los dirigió hacia una formación de Mosquito detectada a una altitud ligeramente superior.

Su He 219 había sido aligerado: se retiraron la blindadura y los cuatro cañones ventrales para ganar velocidad frente a los británicos. En abril y mayo habían intentado sin éxito interceptar Mosquito que se dirigían a Berlín; aquella era su 21ª salida en dos meses.

Habicht, con la frente pegada al primitivo radar, avistó un objetivo a 5 km: un Mosquito que volaba hacia el este a gran velocidad. Cerca de Osnabrück, Nabrich abrió fuego con sus dos ametralladoras MG 151 instaladas en las alas. El motor izquierdo del Mosquito se incendió, el avión perdió altura y su carga de bombas explotó, produciendo una brillante llama. La tripulación fue expulsada cuando el avión se desintegró; los dos alemanes abrieron el paracaídas y fueron capturados al tocar tierra.

Segunda victoria – La noche siguiente

Al día siguiente, el mismo “Uhu” y su tripulación rastrearon otro Mosquito hasta los alrededores de Berlín. Esta vez no contaron con ventaja de altitud. Al oeste de Salzwedel, Habicht identificó visualmente al objetivo y disparó dos proyectiles de 20 mm, que enviaron al bombardero a las nubes. Un minuto después una violenta explosión confirmó la victoria alemana.

El motor derecho del He 219, que había exigido el máximo rendimiento del DB 603, se averió y quedó inerte. Nabrich apagó la hélice y aterrizó el “Uhu” en Perleberg con solo el motor izquierdo en funcionamiento.

Conclusión

Estas dos acciones demostraron que, pese a sus limitaciones, el He 219 “Uhu” podía enfrentarse con éxito a los veloces Mosquito cuando la coordinación de la tripulación y la táctica adecuada se combinaban.

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