Mientras la civilización azteca alcanzaba su apogeo en Mesoamérica (siglos XIV‑XVI), en Inglaterra se producían profundos cambios políticos, religiosos, culturales y económicos.
Dinastía Tudor
En 1485 Enrique VII, de la casa Tudor, derrotó a Ricardo III en la Batalla de Bosworth Field, iniciando la dinastía Tudor. Sus sucesores – Enrique VIII, Eduardo VI, María I y Isabel I – gobernaron gran parte del siglo XVI.
Renacimiento
El Renacimiento, movimiento cultural inspirado en la antigüedad clásica, se extendió por Inglaterra. El humanismo, la recuperación de textos griegos y latinos y el énfasis en el potencial humano marcaron esta época.
Reforma inglesa
El deseo de Enrique VIII de anular su matrimonio con Catalina de Aragón provocó la Reforma inglesa en la década de 1530. El rey rompió con la Iglesia católica y fundó la Iglesia de Inglaterra, convirtiendo al país en una nación protestante y generando profundas repercusiones sociales y políticas.
Exploración y expansión
Exploradores como Juan Caboto y Francis Drake se aventuraron en el Nuevo Mundo en busca de tierras y recursos. Inglaterra empezó a establecer colonias en Norteamérica y a competir con España y Francia por la influencia global.
Guerras y conflictos
Durante este período Inglaterra estuvo envuelta en varios conflictos, entre ellos las Guerras de las Rosas (1455‑1485) entre las casas de York y Lancaster, así como guerras contra Escocia y Francia.
Cambios económicos y sociales
El periodo Tudor vio un crecimiento económico, la urbanización y el ascenso de la burguesía mercante. El cercamiento de tierras comunes y la expansión del comercio de lana alteraron la vida rural y provocaron tensiones sociales.
Literatura y artes
La literatura inglesa floreció con figuras como Geoffrey Chaucer, Tomás Moro y William Shakespeare, cuyas obras consolidaron el drama y la poesía en lengua inglesa.
En resumen, mientras los aztecas prosperaban en América, Inglaterra atravesaba una fase transformadora que sentó las bases de su futuro político, religioso y cultural.