1. Tributo
El tributo era la forma más habitual de recaudación en la época sumeria. Las ciudades o regiones conquistadas entregaban bienes o servicios a la autoridad dominante como muestra de sumisión y dependencia. El pago podía consistir en productos agrícolas, ganado o mano de obra forzada.
2. Diezmo
El diezmo consistía en destinar una parte de los ingresos o de la cosecha a instituciones religiosas o a la administración del estado. En Sumeria, estos recursos se utilizaban principalmente para mantener los templos y al clero.
3. Aranceles
Los aranceles se aplicaban a las mercancías importadas o exportadas entre las ciudades sumerias. Este impuesto indirecto gravaba el tránsito de bienes y sus ingresos alimentaban el tesoro público, destinándose a obras y servicios municipales.
4. Impuesto a la tierra
Se cobraba un impuesto sobre la tierra según su extensión y fertilidad. Las parcelas agrícolas más extensas y productivas estaban sujetas a tasas más altas. El pago se realizaba frecuentemente en forma de cosechas o productos agrícolas.
5. Impuesto per cápita
El impuesto per cápita, o cuota personal, gravaba a cada individuo con una cantidad fija, sin importar su riqueza o posición social. Esta medida buscaba una contribución equitativa al erario estatal.
En conjunto, estos impuestos permitían a los sumerios financiar sus actividades religiosas, cívicas y administrativas, así como mantener al ejército y llevar a cabo proyectos públicos.