Origen etimológico
La palabra inglesa hammered tiene sus raíces en el proto-germánico hamōjanan, que significaba “golpear o dar golpes”. Evolucionó al inglés antiguo como hamerian, pasó al inglés medio como hameren y, finalmente, llegó al inglés contemporáneo como hammered.
Relación con el consumo de alcohol
En el siglo XVII la expresión empezó a usarse de forma figurada para describir los efectos del alcohol en el cuerpo, como si el bebedor fuera golpeado repetidamente. A principios del siglo XX se popularizó la frase hammered drunk, que alude a una persona extremadamente ebria.