El engaño del caballo de madera
En la Eneida de Virgilio, los troyanos no aceptan voluntariamente el famoso caballo. La historia muestra cómo los griegos idean una artimaña para que lo introduzcan como ofrenda.
La falsa retirada y la ofrenda
Los griegos simulan abandonar la guerra y dejan atrás un enorme caballo de madera, supuestamente dedicado a los dioses troyanos. Ante esta “donación”, los troyanos discuten si destruirlo o introducirlo dentro de sus murallas.
Las voces de la advertencia
El sacerdote Laocoonte advierte: «¡Cuidado con los griegos que traen regalos!». Sin embargo, el griego desertor Sinon, ahora bajo la apariencia de un refugiado troyano, convence a la asamblea de que el caballo es un símbolo de paz y rendición.
La decisión y la tragedia
Ignorando la advertencia de Laocoonte, los troyanos arrastran el caballo al interior de la ciudad y celebran una supuesta victoria con banquetes y festejos. Cuando cae la noche, los guerreros griegos ocultos dentro del caballo salen, abren las puertas y permiten la entrada del ejército que asola Troya.