El líder de los sarracenos era el califa, la máxima autoridad política y religiosa del mundo islámico. Considerado sucesor del profeta Mahoma, el califa ejercía un amplio poder tanto en asuntos espirituales como seculares y tenía la responsabilidad de guiar y gobernar a la comunidad musulmana.
Funciones del califa
El califa dirigía la vida religiosa, supervisaba la aplicación de la sharía y también comandaba los ejércitos, tomando decisiones estratégicas y administrativas que afectaban a los territorios bajo su dominio.