Usa espías
Los espías te permiten obtener información sobre la defensa de la ciudad: número y tipo de tropas, recursos almacenados (alimentos y oro) y trampas instaladas. Estos datos son esenciales para planificar un asalto exitoso.
Envía exploradores
Los exploradores revelan detalles adicionales del objetivo. Ten en cuenta que explorar una ciudad de nivel superior al tuyo conlleva el riesgo de perder unidades, así que envía la mínima fuerza necesaria.
Entrena y mejora tus tropas
La fuerza de tus unidades es el factor decisivo. Entrena constantemente, equipa a los soldados con las mejores armas y armaduras disponibles y avanza en las tecnologías militares para aumentar su efectividad.
Construye máquinas de asedio
Las máquinas de asedio son imprescindibles para derribar murallas y puertas. Puedes fabricarlas en el taller de tu ciudad y utilizarlas para abrir brechas que faciliten la entrada de tus tropas.
Forma alianzas
Si no cuentas con suficiente poder, alíate con otros jugadores. Las alianzas aportan tropas y recursos adicionales, incrementando notablemente tus probabilidades de victoria.
Elige el momento adecuado
Ataca cuando las defensas estén débiles, por ejemplo, cuando las tropas del defensor estén fuera recogiendo recursos o atacando otra ciudad. Evita los horarios en los que el rival tenga ventaja, como el día en que su ejército está completo.
¡Lanza el asalto!
Con todo preparado, ejecuta el ataque. Gestiona tus recursos con prudencia y mantén la disciplina en el campo de batalla. Si triunfas, obtendrás abundantes recursos y un nuevo bastión para tu imperio.
Defiende tu nueva ciudad
Una vez conquistada, refuerza la ciudad con murallas robustas, puertas reforzadas, tropas entrenadas y trampas estratégicas. Mantén o amplía tus alianzas para contar con apoyo defensivo.