Materiales empleados
En la era victoriana la mayor parte del cuero se obtenía a partir de pieles de ganado vacuno, terneros y ovejas. También se utilizaban pieles de cerdo y cabra, aunque en menor medida.
Procesos de curtido
Según las características deseadas —flexibilidad, resistencia o suavidad— se aplicaban distintos métodos de curtido, que permitían conservar y ablandar la piel. Entre las técnicas más comunes estaban el curtido vegetal, el curtido al cromo y otras prácticas tradicionales de la época.