En el Paleolítico, los seres humanos eran cazadores‑recolectores, dependientes de la caza, la recolección y la pesca para alimentarse, sin practicar la agricultura.
Caza
Los hombres se encargaban de la caza de grandes animales como mamuts, bisontes, ciervos y caballos salvajes, usando lanzas, arpones y arcos con flechas. También capturaban presas menores, como conejos y aves.
Recolección
Mujeres y niños recolectaban alimentos vegetales: frutos, nueces, bayas, raíces y hojas. Además, recogían mariscos, moluscos y otras especies comestibles del litoral.
Pesca
En zonas cercanas a ríos, lagos o costas, la pesca complementaba la dieta. Se utilizaban lanzas, anzuelos y redes para atrapar peces y otros animales acuáticos.
Carroñeo
También aprovechaban los restos de animales muertos que quedaban tras la acción de depredadores o por causas naturales.
Movilidad estacional
Los grupos eran nómadas, desplazándose según la disponibilidad de recursos. Habitaban refugios temporales como cuevas, abrigos rocosos o chozas simples construidas con ramas y pieles de animales.