El piercing de oreja en Mesoamérica
El perforar la oreja es una de las modificaciones corporales más antiguas y extendidas en Mesoamérica, y su práctica continúa hasta hoy.
Un símbolo de estatus azteca
Para los aztecas, los lóbulos perforados eran un importante signo de prestigio. Solían adornarlos con joyas, incluso después de la muerte, como lo demuestran varios entierros hallados en el Templo Mayor.
Tipos de perforaciones
Las más frecuentes consistían en simples agujeros, a veces ampliados para colocar ornamentos de gran tamaño. También existía una perforación de la parte superior de la oreja, conocida como ahlatli (del náhuatl, “regado”). Esta se realizaba principalmente en jóvenes de linajes destacados y estaba vinculada a los gobernantes de Huexotzinco y Tlacopan.