Los incas aprovecharon al máximo los metales preciosos, asignándoles funciones religiosas, sociales, económicas y arquitectónicas que reflejaban su cosmovisión y poder.
Oro
- Ceremonias religiosas: considerado el "sudor del sol", el oro se fundía para crear estatuas, máscaras, tocados y otros objetos rituales destinados a los dioses.
- Joyas y ornamentos: la nobleza inca portaba collares, diademas y brazaletes de oro como símbolo de estatus y autoridad.
- Arquitectura: se recubrían templos, palacios y salas ceremoniales con láminas doradas o se aplicaban pan de oro para resaltar la magnificencia de los edificios.
- Ofertas y tributos: el oro se entregaba como ofrenda a los gobernantes y al Sol, consolidando alianzas y demostrando lealtad.
Plata
- Moneda: la plata se acuñaba en discos y piezas de forma estandarizada, sirviendo como medio de intercambio en el extenso comercio inca.
- Herramientas y armas: se utilizaba para forjar cuchillos, hachas, puntas de lanza y otros implementos que requerían resistencia y brillo.
- Joyas y ornamentos: al igual que el oro, la plata adornaba collares, pendientes y brazaletes, aunque era más accesible para la élite media.
- Arquitectura: se empleaba en la decoración de templos y palacios, especialmente en recubrimientos y detalles de alta visibilidad.
- Espejos y objetos ceremoniales: la plata pulida se usaba para fabricar espejos rituales y recipientes que reflejaban la luz del sol.