Introducción
El Paleolítico, que abarca desde hace aproximadamente 2,6 millones de años hasta hace unos 10.000 años, corresponde a la época en que los primeros humanos eran cazadores‑recolectores nómadas. Su forma de vida dependía de la caza de animales salvajes y de la recolección de plantas, lo que condicionaba fuertemente los lugares donde se establecían.
Factores que determinaban la ubicación
El asentamiento de los grupos paleolíticos estaba influido por el clima, la disponibilidad de agua y la abundancia de recursos alimenticios. Por ello, las áreas habitadas cambiaron a lo largo del tiempo conforme se producían variaciones climáticas, migraciones y cambios en la distribución de los recursos.
Regiones principales donde se han encontrado evidencias
África
África es la cuna de la humanidad. Restos fósiles y herramientas de piedra se han hallado en lugares como Etiopía, Kenia, Tanzania y Sudáfrica, confirmando la presencia de homínidos desde los primeros momentos del Paleolítico.
Asia
En Asia, las zonas sur y este del continente fueron pobladas por grupos humanos tempranos. China, la India, Indonesia y el sudeste asiático han revelado herramientas, artefactos y restos óseos que datan de esta época.
Europa
Europa también acogió a poblaciones paleolíticas. Francia, España, Italia y la Europa del Este (Balcánicos, Ucrania) son ricas en pinturas rupestres, arte pétreo y otros vestigios que testimonian la vida de los primeros europeos.
Oriente Medio
El Levante (actual Israel, Jordania, Siria y Líbano) y la península arábiga fueron áreas habitadas durante el Paleolítico. Sitios como el Valle del Jordán y el desierto del Néguev han proporcionado importantes hallazgos arqueológicos.
En resumen, aunque estas regiones fueron ocupadas, la ubicación exacta de los grupos humanos variaba constantemente según los cambios climáticos, la disponibilidad de recursos y los movimientos migratorios.