Revolución Neolítica
La Revolución Neolítica marca el paso de la prehistoria a una era en la que, hace aproximadamente 10 000 años, los seres humanos comenzaron a domesticar la tierra y a utilizar herramientas de piedra pulida. Este período se extendió hasta la invención de la escritura, alrededor de 5 300 años atrás.
El término “neolítico” proviene del griego neos (nuevo) y lithos (piedra), y hace referencia a la aparición de herramientas de piedra trabajada y al desarrollo de la agricultura.
Las sociedades neolíticas se organizaron en comunidades agrícolas sedentarias, mucho más numerosas que los grupos nómadas de cazadores‑recolectores que las precedieron.
Características de las sociedades neolíticas
- Modo de vida sedentario: Por primera vez, las personas se establecieron en aldeas y pueblos permanentes, lo que permitió la creación de estructuras sociales y económicas complejas.
- Agricultura y ganadería: Cultivaron cereales como trigo, cebada y mijo, y domesticaron animales como cabras, ovejas, vacas y cerdos, garantizando una fuente de alimento estable y excedentes.
- Complejidad social: Surgieron oficios especializados, clases sociales diferenciadas y prácticas religiosas más elaboradas.
- Avances tecnológicos: Se difundieron herramientas de piedra pulida, la alfarería y la producción textil.
- Expresión artística: La cerámica decorada, la escultura y los monumentos megalíticos reflejaron una creciente creatividad.
Estos logros sentaron las bases de la civilización tal como la conocemos, marcando el inicio de la historia escrita.