Armas defensivas
- Lanzas y armas de asta: Sirvieron para mantener a los atacantes a distancia y podían usarse tanto para empujar como para golpear.
- Espadas: Ideales para el combate cuerpo a cuerpo, permitían cortar o apuñalar.
- Hachas: Utilizadas tanto para cortar como para golpear, también servían para derribar puertas y debilitar muros.
- Mazas: Diseñadas para aplastar armaduras y golpear a los enemigos con fuerza contundente.
- Alabardas y flails: Permiten golpear a distancia y romper formaciones enemigas.
- Arcos y ballestas: Ofrecían la posibilidad de atacar a los asaltantes desde las murallas.
- Agua hirviendo y aceite caliente: Se vertían por los horcones para quemar a los invasores.
- Rocas y proyectiles: Se lanzaban desde lo alto para repeler a los asediadores.
Estructuras defensivas
- Castillos de motte y bailey: Construidos sobre un montículo de tierra (motte) coronado por una torre de madera; el bailey era un patio amurallado que rodeaba el motte.
- Keep (torre fuerte): Torre de piedra situada en el centro del castillo, el punto más resistente y último refugio en caso de que el resto fuera tomado.
- Saeteras (agujeros para flechas): Pequeñas rendijas en los muros que permitían a los defensores disparar flechas sin exponerse.
- Almenas: Parapetos con merlones que ofrecían cobertura y permitían lanzar proyectiles o verter líquidos hirvientes.
- Puerta levadiza (portcullis): Rejilla pesada que podía levantarse o bajarse para bloquear la entrada principal.
- Puentes levadizos: Puentes móviles que se podían elevar o bajar para controlar el acceso al recinto.