Materiales
Los campesinos y artesanos de bajos recursos utilizaban principalmente lana y lino. La lana, abundante y barata, se obtenía de las ovejas y ofrecía buen abrigo en invierno. El lino, elaborado a partir del lino, era la opción preferida para ropa interior y prendas más ligeras.
Prendas típicas
Túnicas
Tanto hombres como mujeres llevaban túnicas sueltas que llegaban hasta los tobillos. Estas prendas cubrían los hombros y proporcionaban una cobertura modesta y práctica.
Calzas
Las calzas o medias, hechas de lana, cubrían las piernas hasta la cadera o la rodilla, según la temporada.
Capas y mantos
Para protegerse del frío, se usaban mantos o capas simples, piezas de tela que se envolvían sobre los hombros y el torso.
Calzado
Los zapatos eran un lujo; muchos pobres caminaban descalzos o con sandalias de cuero rudimentarias.
Colores y patrones
Los tonos predominantes eran apagados: marrones, grises y verdes oscuros. Los colores vivos y los estampados elaborados estaban reservados a la nobleza.
Decoración
Los adornos eran escasos. En ocasiones, se añadían bordados simples o parches para reparar agujeros, pero la ornamentación era mínima.
Significado social
La ropa reflejaba claramente la posición social y la escasez de recursos: prendas funcionales, sin lujos, diseñadas para proteger del clima.
Variaciones regionales
Existen diferencias según la zona de Europa. Factores como la disponibilidad de materiales locales, el clima y las tradiciones culturales influían en los estilos y los tejidos empleados.