En la Antigua Grecia, la novia vestía un traje ceremonial llamado peplo, una túnica larga y blanca.
Características del peplo
El peplo era una pieza rectangular de tejido que se envolvía alrededor del cuerpo y se aseguraba con una faja o con alfileres. Por lo general se confeccionaba con lana fina o lino y podía adornarse con bordados, apliques o ribetes.
El velo
La cabeza de la novia también estaba cubierta por un velo blanco, que complementaba la pureza del conjunto.