Los ergastula: espacios de confinamiento de los esclavos
En la Roma antigua, los espacios donde se alojaba a los esclavos se conocían como ergastula (singular: ergastulum).
Estos eran habitualmente pequeñas cámaras subterráneas, ubicadas en los sótanos o mazmorras de las villas y latifundios. Su diseño buscaba la incomodidad: poca luz, ventilación limitada y un alto grado de hacinamiento.
La finalidad de los ergastula era doble: servir como dormitorios improvisados y, al mismo tiempo, disuadir cualquier intento de fuga, ya que las condiciones eran deliberadamente penosas.