Contexto histórico
El Primer Templo, también llamado Templo de Salomón, fue destruido en 586 a.C. cuando el Imperio Neo‑Babilónico, bajo el rey Nabucodonosor II, conquistó el Reino de Judá y sitió Jerusalén.
El Segundo Templo fue arrasado en el año 70 d.C. después de que el Imperio Romano, bajo el mando del emperador Tito, sitara y tomara la ciudad, destruyendo también el templo.
El intervalo entre ambos eventos es de aproximadamente 656 años. (Este cálculo considera que no existió el año cero entre el calendario a.C. y d.C.)