El ángel que se presentó ante el profeta Mahoma fue el arcángel Gabriel. En el islam, Gabriel (Jibril) es uno de los ángeles de mayor rango y se le reconoce como el mensajero divino que transmitió la revelación del Corán al profeta.
Según la tradición islámica, Gabriel apareció a Mahoma en la cueva de Hira, en el año 610 d.C., entregándole los primeros versos del Corán. A partir de ese momento, Gabriel continuó visitándolo periódicamente para revelar el resto del libro sagrado, guiando al profeta y a la comunidad musulmana en cuestiones de fe y práctica.
Así, Gabriel no solo es mencionado como el visitante inicial, sino también como el vínculo constante entre Dios y la humanidad dentro del islam.