Historia antigua

¿Quién se encargaba de las tareas domésticas en las mansiones victorianas?

Los sirvientes en las mansiones victorianas

En las casas ricas de la era victoriana, todas las tareas domésticas eran realizadas por sirvientes. El número de empleados variaba según el tamaño y la fortuna del hogar; una residencia grande podía contar con hasta veinte sirvientes, mientras que una más modesta apenas necesitaba unos pocos.

Tipos de sirvientes

Los más comunes eran las criadoras (housemaids), encargadas de la limpieza y de los trabajos generales del hogar. También había cocineras, que preparaban las comidas; criados (footmen), que servían en la mesa y realizaban otras tareas de atención; y ayudantes de criadas (maids), que asistían a las criadoras.

Además, muchas familias empleaban sirvientes especializados: niñeras, que cuidaban a los niños; governesses, que los educaban; y jardineros, responsables del mantenimiento de los jardines y terrenos.

Condiciones de trabajo

Los sirvientes solían ser contratados desde jóvenes y vivían en la casa del empleador. Sus jornadas eran largas y la remuneración, escasa; sin embargo, recibían alojamiento y comida. Algunos lograban ahorrar lo suficiente para cambiar de empleo o mejorar su posición social.