Los mercaderes de la antigüedad intercambiaban una gran variedad de productos, desde mercancías esenciales hasta lujos exclusivos.
Productos básicos
- Especias: pimienta, canela, nuez moscada, clavo y jengibre.
- Textiles: seda, algodón y lana.
- Metales y piedras preciosas: oro, plata, diamantes y rubíes.
- Marfil y otros productos de origen animal.
- Esclavos.
Artículos de lujo
- Perfumes y cosméticos.
- Joyas y accesorios.
- Muebles finos y objetos de decoración.
- Animales y aves exóticas.
- Vinos y otras bebidas alcohólicas.