El ascenso de Enrique VII (1485)
En la batalla de Bosworth Field, Enrique Tudor, conde de Richmond, derrotó a Ricardo III y se proclamó rey como Enrique VII, poniendo fin a las Guerras de las Rosas y fundando la dinastía Tudor.
El cisma de Enrique VIII con Roma (1530)
En la década de 1530, Enrique VIII rompió con la Iglesia católica, creó la Iglesia de Inglaterra y se nombró su Cabeza Suprema. Este acto desencadenó la Reforma inglesa y transformó la vida religiosa, política y social del país.
Disolución de los monasterios (1536‑1541)
El rey confiscó los bienes de los monasterios y conventos, cerrándolos y vendiendo sus tierras. La medida alteró profundamente la estructura económica y social de Inglaterra.
La Armada Invencible (1588)
El intento del rey Felipe II de España de invadir Inglaterra fue frustrado por la flota inglesa bajo el almirante Lord Howard y Sir Francis Drake. La victoria consolidó la independencia inglesa y marcó el inicio de su preeminencia naval.
Reinado de Isabel I (1558‑1603)
El período isabelino se considera una edad dorada. Isabel I mantuvo la paz interna, fomentó las artes y el comercio, y posicionó a Inglaterra como una potencia marítima y comercial.
Victoria sobre Francia (1558)
En la batalla de Gravelines, las fuerzas inglesas derrotaron a los franceses, asegurando el control del Canal de la Mancha y reforzando la posición militar de Inglaterra.
Unión de Inglaterra y Escocia (1603)
Con la muerte de Isabel I, Jacobo VI de Escocia heredó el trono inglés como Jacobo I, unificando ambos reinos bajo una sola corona y dando paso a la dinastía Estuardo.