Historia antigua

La Comuna de París – La Semana Sangrienta

Tras el caos de la era del Terror, Francia vivió una sucesión de regímenes —la Dirigencia, el Imperio, la Restauración, la Revolución de Julio, la Monarquía de Julio, la Revolución de Febrero de 1848 y la II República (1848‑1851)— que dejaron al país sumido en inestabilidad política. Con el golpe de Estado de Luis Napoleón I el 2 de diciembre de 1851 y la instauración del Segundo Imperio (1852‑1870), se alcanzó una relativa calma. Sin embargo, la guerra declarada contra Prusia el 19 de julio de 1870 terminó con la derrota de Napoleón III en Sedan (2 de septiembre de 1870) y la proclamación de la Tercera República el 4 de septiembre, mientras París quedaba sitiada por el ejército prusiano.

Desarrollo

Del 21 al 28 de mayo de 1871 se vivió la llamada Semana Sangrienta. Tras las elecciones de 8 de febrero de 1871, la Asamblea, mayoritariamente monárquica y con sede en Burdeos, nombró a Adolphe Thiers como presidente del Gobierno. En París, la población, agobiada por la hambruna y la escasez, se levantó. El 18 de marzo estallaron disturbios en la colina de Montmartre cuando el Gobierno intentó confiscar armas almacenadas. Thiers arrestó a Louis‑Auguste Blanqui, líder de la revuelta, y se refugió en Versalles, marcando el inicio de la Comuna, un experimento de autogobierno dentro del Estado.

Los comuneros —entre ellos Charles Delescluze, Édouard Vaillant, Jaroslaw Dombrowski, Louis Rossel y Pierre‑Joseph Proudhon— levantaron barricadas, organizaron elecciones apresuradas y formaron un gobierno provisional de trabajadores. La Comuna permaneció en el poder hasta el 20 de mayo de 1871, iniciando reformas sociales y administrativas.

Ante la insurrección, Thiers solicitó al ejército prusiano el uso de soldados prisioneros. El 21 de mayo, tropas de Versalles, bajo el mando del mariscal Patrice de Mac Mahon, ingresaron por el distrito de Point du Jour (actual Boulogne‑Billancourt). Un antiguo simpatizante de la Comuna, Ducatel, les abrió las puertas y se desató el fuego contra los comuneros, iniciando la Semana Sangrienta.

Se establecieron tribunales de provincia dirigidos por jueces militares para ejecutar sumarias sentencias de muerte. Los comuneros, también llamados federados, respondieron con fusilamientos, entre ellos el del arzobispo Georges Darboy bajo la llamada "decreto de rehenes", que autorizaba la detención y ejecución de los enemigos del pueblo. Los combates provocaron incendios en el Hôtel de Ville, el Palais de Justice, los Tuileries y el Palais d’Orsay, mientras los bombardeos prusianos intensificaban la destrucción.

Tras siete días de feroces combates, la revuelta fue sofocada. La Semana Sangrienta, que concluyó el 28 de mayo en el cementerio de Père‑Lachaise, dejó unas 20 000 víctimas. Posteriormente siguieron deportaciones (por ejemplo, de Louise Michel) y procesos judiciales; el pintor Gustave Courbet fue condenado por haber desmontado la columna de Vendôme.

Consecuencias

La Comuna de París es considerada el primer movimiento insurreccional de origen proletario. Se convirtió en un referente para la izquierda, demostrando la posibilidad de una revolución obrera y sirviendo de inspiración para futuros levantamientos, como la Revolución de Octubre de 1917 y otros movimientos posteriores.

Personajes destacados

  • Louis‑Auguste Blanqui
  • Jacques‑Leonard Clement‑Thomas
  • Gustave Courbet
  • Georges Darboy
  • Charles Delescluze
  • Jaroslaw Dombrowski
  • Claude Martin Lecomte
  • Louise Michel
  • Napoleón III
  • Patrice de Mac Mahon
  • Pierre‑Joseph Proudhon
  • Louis Rossel
  • Adolphe Thiers
  • Édouard Vaillant
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