Durante la época colonial, la dieta de los colonos variaba según la región y la disponibilidad de recursos. A continuación se presentan los alimentos más habituales y su forma de consumo.
Cereales
Los granos principales eran el maíz, el trigo y el centeno. Con ellos se elaboraban panes, gachas y otros platos básicos.
Verduras
Se cultivaban legumbres y hortalizas como frijoles, guisantes, zanahorias, nabos y cebollas. Además, se recolectaban plantas silvestres, bayas, frutos secos y hojas comestibles.
Carnes
Los colonos criaban cerdos, vacas, ovejas y pollos. También cazaban animales salvajes como ciervos, conejos y pavos.
Pescados
El pescado era una fuente importante de proteína, capturado en ríos, lagos y costas.
Lácteos
Se producían mantequilla, queso y leche a partir de la vaca.
Azúcar
Considerado un artículo de lujo, el azúcar se importaba de las Indias Occidentales y se utilizaba para endulzar postres y otras preparaciones.
Té
El té, importado de China, era una bebida popular entre los colonos.
Café
El café, procedente del Oriente Medio, empezaba a ganar adeptos, aunque menos que el té.
Bebidas alcohólicas
Se consumían cerveza, vino y sidra, y también se elaboraban licores caseros como ron y whisky.
Otros alimentos y conservación
Además, se consumían frutos secos, semillas, frutas deshidratadas y especias. Los alimentos se conservaban mediante ahumado, secado y encurtido.