El saludo de Odiseo a la reina Arete
Al llegar a la corte de los feacios, Odiseo se dirigió a la reina Arete con gran respeto y deferencia.
Empleó un lenguaje formal, llamándola "oh reina" o "Su Majestad", y reconoció su sabiduría y autoridad.
Le solicitó ayuda para volver a Ítaca, al mismo tiempo elogiando su belleza, gracia y la prosperidad de su familia y su hogar.
Al demostrar admiración y cortesía, Odiseo buscaba ganarse el favor de Arete y obtener su apoyo en su ansiada travesía de regreso.