Historia antigua

¿Por qué Anubis era tan importante para los antiguos egipcios?

Anubis era una deidad altamente venerada en la religión del Antiguo Egipto, con múltiples funciones esenciales que simbolizaban conceptos clave de sus creencias y ritos funerarios.

Dios de los muertos

Se le conocía principalmente como el dios de los muertos, responsable de los rituales funerarios y del tránsito al más allá. Anubis protegía y guiaba a los difuntos, asegurando su paso seguro al reino de los muertos. Según la tradición, presidía la ceremonia del pesaje del corazón, donde el corazón del fallecido se comparaba con la pluma de Maat (verdad) para determinar su dignidad para la vida eterna.

Embalsamamiento y momificación

Durante los procesos de embalsamamiento y momificación, los sacerdotes invocaban a Anubis como protector divino del cuerpo del difunto, garantizando su preservación para el viaje hacia la otra vida.

Guía del inframundo

Se creía que Anubis conducía las almas a través del inframundo, a menudo representado en el arte egipcio tomando de la mano al fallecido o acompañándolo en las distintas etapas del trayecto.

Guardián de tumbas

Como guardián de tumbas, velaba por la seguridad de los sepulcros, impidiendo la acción de intrusos y fuerzas malignas que pudieran perturbar el descanso de los muertos. Su figura suele mostrarse como un chacal o como un hombre con cabeza de chacal, vigilando los lugares funerarios.

Abre‑caminos

Portador del título de “Abre‑caminos”, Anubis tenía la capacidad de abrir pasajes y facilitar el recorrido del difunto por el inframundo, conociendo los secretos de los portales que conducen al más allá.

Relación con el chacal

El chacal, animal frecuente en los desiertos egipcios, estaba asociado a los ritos funerarios por su hábito de merodear entre los cadáveres. Por eso Anubis se representaba con cabeza de chacal, simbolizando su papel de guía de las almas.

En conclusión, Anubis desempeñó un papel central e indispensable en las creencias y prácticas funerarias del Antiguo Egipto: protector, guía, guardián y facilitador del tránsito entre la vida y la muerte.