Principales cultivos de la agricultura romana
Los agricultores del Imperio Romano producían una gran variedad de productos agrícolas que sustentaban a la población y a las legiones.
Cereales
Trigo, cebada, avena y centeno eran los cereales básicos. El trigo, más importante, se utilizaba para elaborar pan, pasta y otros alimentos.
Legumbres
Frijoles, lentejas y garbanzos constituían la principal fuente de proteína vegetal y se empleaban en sopas y guisos.
Verduras
Repollo, zanahorias, lechuga, cebollas y nabos se consumían frescos, cocidos o encurtidos.
Frutas
Manzanas, peras, uvas, higos y aceitunas se disfrutaban frescas, secas o transformadas en vino y otros brebajes.
Hierbas aromáticas
Albahaca, tomillo, romero y orégano se utilizaban para condimentar alimentos y elaborar remedios medicinales.
Además, los romanos criaban animales como vacas, cerdos, ovejas y cabras, aprovechando su carne, leche y lana.