En la Edad Media los monjes utilizaban diferentes tocados, cuya forma y uso dependían de la orden a la que pertenecían, su rango y la ocasión.
Principales tipos de sombreros y capuchas
Cuculla: capucha o velo que se unía a la túnica, cubriendo la cabeza y parte del cuello.
Cappa: capa larga y suelta que se llevaba sobre la túnica, a menudo con capucha integrada.
Birreta: gorro cuadrado o rectangular, tradicionalmente de terciopelo o fieltro, usado sobre la cabeza.
Mitra: tocado alto y puntiagudo reservado a obispos y abades.
Pileus: sombrero redondo sin visera, usado por algunos monjes como cubierta simple.
Capa reticulada: capucha con aberturas para los ojos y la boca, generalmente confeccionada en cuero.
Diadema: banda o corona que algunos monjes portaban, a veces como símbolo de autoridad.
Otros cubre‑cabezas
Además de los anteriores, era frecuente que los monjes llevaran velos, pañuelos o escarapelas, especialmente durante la oración o el trabajo manual.
En resumen, la elección del tocado reflejaba la identidad monástica, el rango dentro de la comunidad y la función que se desempeñaba en cada momento.