En la arquitectura clásica, el templo se dividía en distintas áreas con funciones específicas. A continuación se describen el pronaos, la naos y el opistodomos.
Pronaos
El pronaos es el pórtico o vestíbulo situado frente a la naos, la cámara principal del templo. Suele estar sostenido por columnas y funciona como la entrada al recinto sagrado. En su interior a menudo se exhiben esculturas y otros elementos decorativos.
Naos
La naos (también llamada celda) es el corazón del templo, donde se albergaba la estatua de culto del dios o diosa. Es el espacio más sagrado y su acceso estaba restringido a sacerdotes y a personas autorizadas. La decoración podía incluir esculturas, pinturas y otros tipos de arte.
Opistodomos
El opistodomos se ubica en la parte trasera del templo, frente al pronaos. Su uso principal era como almacén: guardaba ofrendas votivas, tesoros del templo y, en algunos casos, funcionaba como tesorería o lugar para rituales específicos.