Obras destacadas de la civilización azteca
Jardines flotantes (chinampas): sistemas agrícolas sobre agua que podían reubicarse según las necesidades de cultivo, proporcionando gran productividad a la zona de Tenochtitlán.
Acueductos: ingeniosos canales que transportaban agua dulce desde fuentes externas hasta la ciudad y sus alrededores, garantizando el suministro hídrico.
Templos principales: entre ellos el majestuoso Templo Mayor, dedicado a dioses como Tlaloc, Huitzilopochtli y Tezcatlipoca, centro ritual y político de la capital.
Pirámides: la Gran Pirámide de Cholula, la Pirámide del Sol y la Pirámide de la Luna en Teotihuacán, que servían como centros religiosos, tumbas de la élite y observatorios astronómicos.
Esculturas y monolitos: obras colosales como la estatua de Coatlicue, la Piedra del Sol (Calendario azteca) y la Piedra de Tizoc, símbolos de poder y cosmología.
Calzadas y calzaderos: destacaron los calzaderos que conectaban Tenochtitlán con el continente, facilitando el tránsito de personas, mercancías y fuerzas militares.