Los juramentos de caballería del rey Arturo
Como caballero de la Mesa Redonda, debes:
- Creer y obedecer todo lo que la Santa Iglesia Romana enseña y manda.
- Ser leal y fiel al rey, al reino y a quien le hayas jurado lealtad.
- Proteger y defender a los débiles, desamparados e inocentes.
- Ser valiente y valeroso, sin retroceder jamás en la batalla.
- Mostrar cortesía, honestidad y justicia en todas tus acciones.
- Mantener siempre presente tu deber hacia Dios, tu patria y tu honor.
Además, cada caballero de la Mesa Redonda hacía el siguiente juramento adicional:
- Buscar y destruir todo mal dondequiera que se encuentre.
- Defender la justicia y la rectitud, aun cuando eso contravenga tus propios deseos.
- Ser defensor de los débiles y oprimidos, sin aprovecharse de tu fuerza.
- Ser fiel a tu palabra, aun si eso conlleva la muerte.
- Mantener tu honor por encima de todo, evitando cualquier acción que avergüence a ti o a tu familia.
Al pronunciar estos juramentos, los caballeros de la Mesa Redonda se comprometían a una vida de caballerosidad, servicio y a la búsqueda de todo lo bueno y noble en el mundo.