1. Tributo
El tributo era un impuesto que las provincias conquistadas pagaban al Imperio romano. Generalmente consistía en una suma fija de dinero o en bienes, abonada anualmente. La cuantía dependía del tamaño y la riqueza de la región.
2. Derechos de aduana
Los derechos de aduana gravaban los bienes importados o exportados. La tasa variaba según el tipo de mercancía y el origen o destino del producto.
3. Impuesto a las ventas
Este impuesto se aplicaba a los bienes vendidos dentro del territorio romano. La alícuota cambiaba en función de la naturaleza del producto.
4. Impuesto a la herencia
Se cobraba sobre el patrimonio de los fallecidos. La tarifa dependía del valor de la herencia y del grado de parentesco entre el heredero y el difunto.
5. Impuesto sobre la tierra
Gravaba las parcelas de tierra poseídas por ciudadanos romanos. La carga fiscal se ajustaba al tamaño y al valor catastral de la propiedad.
6. Impuesto per cápita
Era una cuota fija que debía pagar cada ciudadano romano, sin importar su nivel de ingresos.
7. Impuesto a la manumisión
Se imponía cuando un esclavo era liberado por su dueño. La cantidad a pagar variaba según el valor estimado del esclavo.