Autoridad familiar
En la sociedad medieval, una mujer soltera estaba bajo la autoridad de sus parientes varones: su padre, sus hermanos y, en su caso, sus tíos.
En ausencia de parientes varones
Si no contaba con ningún pariente masculino, la responsabilidad recaía sobre el señor feudal del feudo donde residía, quien ejercía el poder judicial y administrativo sobre ella.