Tipos de viviendas olmecas
Casas rectangulares
Fueron la forma de alojamiento más frecuente entre los olmecas. Se construían con materiales perecederos como madera, palma y barro. La estructura básica consistía en un armazón de madera cubierto con techo de thatch y paredes de barro. Muchas de estas viviendas se erigían sobre pilotes para evitar inundaciones y la humedad del suelo.
Casas circulares
Menos habituales que las rectangulares, también formaban parte del repertorio arquitectónico olmeca. Utilizaban los mismos materiales (madera, palma y barro) pero su planta era circular, lo que facilitaba la distribución interior y ofrecía una mayor resistencia estructural frente a los vientos.
Templos y edificios ceremoniales
Representaban las construcciones más grandes y elaboradas del periodo olmeca. A diferencia de las viviendas, estaban hechas de piedra tallada y a menudo se adornaban con bajorrelieves y esculturas de cabezas colosales. Estos espacios servían para ceremonias religiosas, rituales de poder y otros eventos comunitarios de gran importancia.
En conjunto, estos tipos de refugio reflejan la adaptación del pueblo olmeca a su entorno y su compleja organización social.