Población y origen étnico
La población de la antigua Mesopotamia era extremadamente diversa. A lo largo de su historia, la región acogió a varios grupos étnicos, entre los que predominaban sumerios, acadios y amorreos, con presencia menor de elamitas, hititas y casitas.
Características físicas generales
En términos generales, los mesopotámicos tenían cabello y ojos oscuros, piel de tonalidad marrón u oliva, y una variedad de estaturas y complexiones. La altura promedio de los hombres rondaba los 1,65 m, mientras que la de las mujeres se situaba alrededor de 1,52 m.
Algunos rasgos comunes incluían:
- Cabello oscuro, liso u ondulado
- Piel marrón u oliva
- Complexión media a robusta
- Pómulos anchos
- Nariz grande y prominente
- Labios gruesos
Variaciones entre los grupos
Las características variaban según el origen étnico y los contactos culturales.
Sumerios
Población autóctona, con cabello y ojos oscuros y una complexión media‑robusta.
Acadios
Semitas procedentes de la península arábiga; también de cabello y ojos oscuros, pero con tendencia a ser más altos y esbeltos que los sumerios.
Amorreos
Otro grupo semita; presentaban cabello y ojos oscuros, pómulos anchos y narices pronunciadas.
Elamitas
Habitantes de la región de Elam (actual Irán); cabello oscuro, a menudo rizado u ondulado.
Hititas
Pueblo indoeuropeo de Anatolia; algunos individuos mostraban cabello claro (rubio o pelirrojo) y ojos azules.
Casitas
Población no semita de Babilonia; cabellos oscuros, rostro plano y mandíbula prominente.
En conjunto, la gente de Mesopotamia formaba un mosaico de rasgos físicos y culturales, con considerable variabilidad dentro de cada grupo.