Conquista de La Meca
Las fuerzas islámicas no "derrotaron" La Meca en el sentido de una batalla que la destruyera; lo que ocurrió fue la conquista pacífica de la ciudad en diciembre de 629 d.C. (8 AH), cuando el profeta Mahoma y sus seguidores entraron y tomaron el control del lugar.
Este hecho marcó un punto de inflexión decisivo en la historia del islam, consolidando su autoridad y expansión en la Península Arábiga.