Historia antigua

Batalla de Kursk (1943): la mayor confrontación de tanques de la Segunda Guerra Mundial

La Batalla de Kursk comenzó en 1943 como parte de la ofensiva alemana conocida como Operación Citadel y es famosa por haber protagonizado la mayor batalla de tanques de toda la guerra.

Batalla de Kursk (1943): la mayor confrontación de tanques de la Segunda Guerra Mundial

Antecedentes

En 1943 Alemania atravesaba uno de los momentos más críticos del conflicto. Tras la derrota en Stalingrado, el ejército nazi había retrocedido unos 800 km del territorio soviético y sufría graves pérdidas humanas y de material. Por su parte, la Unión Soviética empezaba a superar la crisis: la industria nacional abastecía al Ejército Rojo a gran escala y cada día se incorporaban más reclutas.

Al inicio del año, las fuerzas alemanas se habían concentrado en una línea defensiva que se extendía varios kilómetros cerca de las ciudades de Orel, Kursk y Járkov. El plan alemán consistía en lanzar una ofensiva contra una posición soviética debilitada en torno a Kursk, con la esperanza de recuperar la iniciativa en el frente oriental.

Hitler pospuso el ataque en varias ocasiones desde abril de 1943, preocupado por la situación en el norte de África y la posible invasión aliada de Sicilia, por las lluvias intensas en la zona y por la llegada de nuevos blindados fabricados en Alemania.

Los servicios de inteligencia alemanes advirtieron que el Ejército Rojo estaba reforzando la zona, pero Hitler desestimó la información. Sin embargo, los soviéticos ya estaban al tanto del inminente asalto gracias a la inteligencia aliada (sistema Ultra).

El ataque

La ofensiva alemana, denominada Operación Citadel, se inició el 5 de julio de 1943. En el enfrentamiento participaron aproximadamente 3 600 tanques soviéticos contra 2 700 alemanes, 2 400 aviones soviéticos frente a 2 000 alemanes y 20 000 piezas de artillería contra 10 000 del enemigo. En total, 1,9 millones de soldados soviéticos combatieron contra 780 000 tropas alemanas.

Los retrasos en el ataque permitieron a los soviéticos reforzar sus defensas: se excavaron trincheras, se camuflaron los sistemas antitanque en los bosques y se lanzaron ataques preventivos contra los aeródromos alemanes, aunque sin éxito.

Al iniciar la ofensiva, los alemanes se encontraron con una defensa soviética bien preparada. Los primeros días estuvieron marcados por intensos combates aéreos y fuertes asaltos de la maquinaria blindada alemana.

Durante los primeros tres días los alemanes lograron avanzar 29 km, pero el costo en bajas y material fue mayor para el Ejército Rojo. A partir del 10 de julio, los soviéticos lanzaron la contraofensiva conocida como Operación Kutuzov.

Esta fase culminó con la famosa Batalla de Prokhorovka, donde miles de tanques alemanes y soviéticos se enfrentaron en una llanura, generando una nube de polvo y combates a corta distancia.

El 13 de julio, Hitler reunió a sus generales y anunció la cancelación de la Operación Citadel, argumentando la necesidad de reforzar la defensa de Italia tras el desembarco aliado en Sicilia. Las unidades alemanas en Kursk fueron desviadas hacia Italia, lo que selló una nueva derrota para el Eje en territorio soviético.

Consecuencias

La derrota en Kursk anuló los planes de Hitler de reconquistar Moscú y el Cáucaso. Aproximadamente 50 000 soldados alemanes murieron, una cifra mucho menor que las pérdidas soviéticas, que ascendieron a 177 000 muertos en Kursk y 430 000 durante la Operación Kutuzov.

Referencias:
|1| HASTINGS, Max. Hell: The World at War 1939-1945. Río de Janeiro: Intrinsic, 2012, p. 407.
|2| BEEVOR, Antony. World War II. Río de Janeiro: Record, 2015, p. 529.
|3| HASTINGS, Max. Hell: The World at War 1939-1945. Río de Janeiro: Intrinsic, 2012, p. 411.
|4| BEEVOR, Antony. World War II. Río de Janeiro: Record, 2015, p. 544.

*Créditos de la imagen: Forden y Shutterstock

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