Historia antigua

El acorazado Bismarck: orgullo de la marina alemana y su trágico final

El acorazado Bismarck: orgullo de la marina alemana y su trágico final

Orígenes y desarrollo

Tras la Primera Guerra Mundial, el Tratado de Versalles obligó a la Alemania derrotada a entregar su poderosa flota. La Kriegsmarine quedó reducida a unos pocos buques, pero en la década de 1930 se iniciaron los planes para nuevos acorazados, entre ellos el Bismarck.

El proyecto del Bismarck y de su gemelo, el Tirpitz, comenzó en 1932, antes de que Adolf Hitler asumiera el poder. En 1934 se empezó a desarrollar el cañón de 15 in (380 mm). La quilla se botó el 1 de julio de 1936 y el buque se lanzó en febrero de 1939. Tras extensas pruebas, el 24 de agosto de 1940 se declaró operativo, aunque se detectó una dificultad para girar rápidamente.

Características técnicas

El Bismarck se basó en el diseño de los acorazados de la clase Baden (1916‑1917). Su armamento principal consistía en ocho cañones SK C/34 de 380 mm, capaces de lanzar proyectiles de 800 kg a 36 500 m con una elevación de 30°. Estos estaban dispuestos en cuatro torretas gemelas, dos en proa y dos en popa.

El armamento secundario comprendía doce cañones de 150 mm montados en seis torretas gemelas, tres a cada lado de la superestructura. Además, llevaba 16 cañones antiaéreos de 105 mm (en parejas), 16 de 37 mm y 12 de 20 mm. El buque contaba con un catapulta doble y cuatro hidroaviones de reconocimiento Arado Ar 196.

Desplazamiento: 41 700 t (normal) y 50 900 t (carga completa). Medidas: 251 m de eslora, 36 m de manga y 10,2 m de calado. Propulsión: tres turbinas de vapor Blohm & Voss alimentadas por 12 calderas Wagner, que producían 138 000 cv y giraban tres hélices, alcanzando hasta 29 nudos.

El blindaje, aunque inspirado en la Primera Guerra Mundial, incluía una coraza de cintura de 220‑320 mm, cubierta de 50‑130 mm, torretas principales de 180‑360 mm y un centro de control blindado de 220‑350 mm. La tripulación estaba compuesta por 2 092 hombres.

Operación Rheinübung

El 19 de mayo de 1941 el Bismarck zarpó de Bergen, Noruega, escoltado por el crucero pesado Prinz Eugen, iniciando la Operación Rheinübung. El objetivo era atacar los convoyes que abastecían a Gran Bretaña. El grupo estaba bajo el mando del vicealmirante Günther Lütjens, quien recibió órdenes de atacar únicamente buques mercantes y entrar en combate solo si era necesario.

Los británicos, al detectar la amenaza, enviaron el legendario HMS Hood, equipado con la misma armadura que el Bismarck, y el recién terminado HMS Prince of Wales, con diez cañones de 14 in. En el enfrentamiento, el Bismarck hundió al Hood y causó graves daños al Prince of Wales, obligándolo a retirarse.

La persecución y el hundimiento

Tras la victoria, el Bismarck intentó regresar al puerto de Brest, Francia. Sin embargo, fue perseguido por la flota británica. El 24 de mayo recibió un torpedo de la aeronave del portaaviones HMS Victorious, pero el daño fue superficial.

El error fatal de Lütjens fue romper el silencio radio, lo que permitió a los británicos localizarlo. El 26 de mayo aviones Swordfish del HMS Ark Royal lanzaron torpedos que destruyeron el timón del Bismarck, dejándolo a la deriva.

En la madrugada del 26, Lütjens envió su último mensaje: "El barco está fuera de control. Lucharemos hasta el último disparo. Salve Hitler". Al día siguiente, los acorazados británicos HMS Rodney (nueve cañones de 16 in) y HMS King George V (diez cañones de 14 in) abrieron fuego, infligiendo graves daños.

El crucero pesado HMS Dorsetshire lanzó torpedos que sellaron el destino del Bismarck. Finalmente, el acorazado se hundió; solo 115 de sus 2 092 tripulantes fueron rescatados, ya que los británicos temían ataques de submarinos alemanes. Así concluyó la breve pero épica historia del gigante del mar alemán.