La alquimia fue la antecedente medieval de la química moderna, una disciplina que combinaba la experimentación práctica con conceptos filosóficos y místicos.
El término “alquimia” proviene del árabe al‑kimia, que a su vez deriva del antiguo egipcio kēme. Esta palabra egipcia se traducía como “tierra negra” o “tierra fértil”, haciendo referencia al suelo rico del valle del Nilo.