La Cueva de Lascaux es famosa por sus magníficas pinturas paleolíticas, consideradas una de las obras maestras del arte prehistórico. Fue descubierta en 1940 en el departamento de Dordoña, cerca de Montignac, cuando cuatro niños y su perro entraron por primera vez en la caverna. Los frescos, de gran calidad, quedaron al descubierto y pronto atrajeron la atención mundial. Sin embargo, la masiva afluencia de turistas provocó su deterioro, por lo que la cueva se cerró al público de forma permanente en 1963. Hoy se puede visitar una réplica exacta de la caverna original.
Descubrimiento y datación
El 12 de septiembre de 1940, los jóvenes Montignacenses Marcel Ravidat y Jacques Marsal hallaron la cueva. La constante humedad y temperatura favorecieron la conservación de los pigmentos durante milenios. Las pinturas se realizaron en el Paleolítico Superior, entre 17.000 y 16.000 años a.C., fecha confirmada por la fauna representada y por dataciones de carbono‑14.
En los muros solo aparece un reno, especie que desapareció de la zona tras el último máximo glacial (≈20.000 a.C.). Los demás animales – bisontes, caballos y ciervos – vivían en un clima templado, lo que indica que la cueva fue frecuentada después del periodo de enfriamiento.
La galería principal, conocida como la Sala de los Toros, muestra bisontes, caballos y ciervos pintados con óxidos minerales mezclados con grasa animal. Los pigmentos, aplicados con los dedos o mediante tubos huecos, generan un efecto difuso. Algunas figuras alcanzan los 5 m de longitud. En otras áreas aparecen toros, novillas, íbices y ciervos de menor precisión, así como una figura humana reclinada cerca de un bisonte. También se observan numerosos signos geométricos cuyo significado sigue siendo un misterio.
Técnica pictórica e interpretación

El sentido de las pinturas de Lascaux es objeto de debate. Una hipótesis sugiere que se trata de arte religioso, un santuario dedicado a la caza, ya que no aparecen símbolos vinculados a cultos funerarios o de fertilidad. En este contexto, el animal era esencial para la supervivencia y, a veces, temido, como indican los tamaños exagerados de algunas figuras.
Otra postura plantea que las imágenes son meramente decorativas, resaltando el alto nivel formal del arte de la época, con convenciones estilísticas compartidas entre distintas cuevas.
La cueva en peligro
Declarada monumento histórico, la cueva se abrió al público en 1948, pero la respiración de los visitantes provocó la aparición de moho verde y la decoloración de los pigmentos. En 1963, el ministro de Cultura André Malraux ordenó su cierre definitivo. Actualmente, solo investigadores y técnicos autorizados pueden acceder, limitando la actividad a unas 800 horas humanas al año y manteniendo un control estricto del microclima.
Para que el público continúe disfrutando del arte, se creó una réplica fiel denominada Lascaux II, inaugurada en 1985. Esta recreación, ubicada a pocos cientos de metros del sitio original, reproduce cerca del 80 % de los frescos utilizando los mismos pigmentos y técnicas.
Desde el año 2000, el Comité Internacional de Preservación de Lascaux alerta sobre graves problemas que amenazan las pinturas, como la proliferación de hongos que dejan manchas blancas y negras en las paredes. Un consejo científico liderado por el paleoantropólogo Yves Coppens supervisa la climatología y microbiología de la cueva, impulsando programas de investigación para detener la contaminación biológica.
Lascaux III: exposición itinerante
Lascaux III es una exposición itinerante que debutó en Burdeos en 2012 y ha recorrido varios continentes. Su objetivo es acercar la "Capilla Sixtina" de la prehistoria a quienes no pueden viajar a la Dordoña.
Con 800 m², la muestra ofrece una inmersión en la nave central, nunca reproducida antes, con paredes a escala real recubiertas de resina y piedra. La iluminación recrea la atmósfera de antorchas y lámparas de aceite, permitiendo observar al detalle la silueta del cazador frente a un bisonte, el panel de la «Huella», el friso de íbices, la «Vaca Negra», los bisontes inclinados y el friso de ciervos nadadores. Además, la exposición incluye experiencias interactivas, fotografías en blanco y negro de 1940, modelos y recreaciones 3D.
Lascaux IV: Centro Internacional de Arte Parietal
Construido al pie de la colina de Lascaux, el Centro Internacional de Arte Parietal abrió sus puertas el 15 de diciembre de 2016. Gracias al saber‑hacer del Atelier des Facsimilés du Périgord, Lascaux IV reproduce la cueva completa, alejada del sitio original para protegerlo del impacto turístico.
El centro combina tecnologías de imagen y realidad virtual: salas de proyección 3D, teatros, una sala de interpretación y un cine 3D. La visita se divide en seis recorridos: (1) Mirador y Refugio, (2) Gruta, (3) Taller Lascaux, (4) Teatro del Arte Parietal, (5) Cine 3D y (6) Galería Imaginaria y exposición temporal.
Lascaux IV se ha convertido en el referente turístico y cultural para la difusión del arte parietal, consolidando a la Dordoña como destino prehistórico por excelencia. El operador Semitour Périgord incluye este proyecto en su oferta, junto a Lascaux II, el espacio Thot Cro‑Magnon y Laugerie Basse.
Es posible reservar visitas a Lascaux II para una experiencia más íntima y menos tecnológica, que permite sumergirse en la atmósfera original de la cueva.
Para profundizar
- Lascaux, historias de un descubrimiento, Christian Jégou y Marylène Patou‑Mathis, West‑France, 2019.
- Lascaux, el descubrimiento de la cueva, Emily Arnold McCully, Archimedes, 2011.
- Todo Lascaux, Pedro Lima y Yves Coppens, Synops, 2017.