El Hombre de Neandertal fue un homínido que habitó Europa y el Próximo Oriente entre hace unos 200.000 y 30.000 años. De estatura baja (aprox. 1,60 m) y constitución robusta, su cuerpo compacto y musculoso estaba perfectamente adaptado al clima frío de la época. Destacó por su habilidad para tallar piedra, creando una gran variedad de armas y herramientas. Fue el primer ser humano que enterró a sus muertos con cuidado, aunque también practicó el canibalismo. Desapareció pocos milenios después de la llegada del Homo sapiens a Europa.
Retrato del Hombre de Neandertal
Los neandertales descendieron de los primeros humanos que llegaron a Europa desde el Próximo Oriente hace unos 500.000 años. A partir de ese momento la colonización del continente se intensificó y los hallazgos arqueológicos revelan a los pre‑neandertales (de –500.000 a –300.000 a.C., como el Hombre de Tautavel). El Hombre de Neandertal se desarrolló durante el Paleolítico Medio (–300.000 a –35.000 a.C.), ocupando prácticamente toda Europa, así como regiones de Irak, Siria, Líbano, Israel, Asia Central y Siberia.
En conjunto, el neandertal se asemeja mucho a nosotros. Tenía un cráneo más ancho, nariz alta y pómulos retrocesivos; la capacidad craneal media era de 1450 cm³, ligeramente superior a la de los humanos modernos (≈1350 cm³). Su estatura adulta rondaba 1,60‑1,65 m y pesaba unos 90 kg. Los dientes eran más grandes y el mentón prácticamente inexistente.
Entorno natural
Los neandertales vivieron en un clima muy variable, alternando periodos glaciales muy fríos con interglaciales templados. En los glaciares el paisaje era estepas abiertas, compartidas con mamuts, rinocerontes lanudos, renos, leones, osos e hienas. En los interglaciales predominaban bosques templados con ciervos, jabalíes, uroces y también grandes carnívoros. Los restos óseos hallados en yacimientos franceses ilustran claramente la fauna que cohabitaba con ellos.
Recientes estudios franco‑ukrainianos sugieren que los neandertales podrían haber sido los primeros en construir refugios con huesos de mamut, una práctica antes atribuida solo a los humanos modernos del Paleolítico Superior. En el sitio de Moldova I, en el valle del Dniéster (Ucrania), se encontraron más de 3.000 huesos de mamut y 40.000 herramientas mousterianas, además de 25 hogueras y una estructura circular de huesos que parece un refugio contra el viento. Se estima que alrededor de 15 mamuts fueron aprovechados para obtener carne y, posteriormente, sus huesos para edificar el refugio, que contenía también herramientas y desechos de despiece, indicando un espacio doméstico.
Cultura neandertal
Los neandertales vivían en pequeños grupos nómadas, desplazándose según la temporada, la disponibilidad de presas y la proximidad al agua. Su dieta era mayoritariamente carnívora, aunque también consumían mariscos, peces y frutos silvestres. Fabricaban bifaces y, sobre todo, herramientas de lámina mediante la técnica Levallois, que permitía obtener láminas con bordes afilados y predecibles.
Estas herramientas servían para múltiples tareas: el raspador, típico de la cultura neandertal, se utilizaba para raspar pieles, trabajar madera o cortar carne. El uso del fuego está documentado por huesos y sílex carbonizados y por la presencia de fogatas.
Aunque no se conservan sus vestimentas, los neandertales disponían de herramientas adecuadas (punzones óseos, taladros y raspadores de sílex) que presentan marcas de desgaste compatibles con el trabajo de pieles.
Comportamientos simbólicos
Los neandertales sepultaban a sus muertos. Los primeros enterramientos conocidos datan de hace unos 100.000 años en el Próximo Oriente y muestran una intención de proteger los restos de los carroñeros. Hasta la fecha se han descubierto cerca de cuarenta sepulturas, siempre en refugios rocosos o cuevas, que incluyen a hombres, mujeres, niños y, en raras ocasiones, objetos funerarios.
Entre los hallazgos más emblemáticos están los cráneos de un niño de Uzbekistán, un esqueleto completo de Israel y la famosa “Mujer de Chapelle‑aux‑Saints” (Corrèze). En el noreste de Aquitania se concentran un tercio de los enterramientos conocidos (entre –80.000 y –40.000 años), en sitios como Le Moustier, La Ferrassie, Combe‑Grenal y Pech de l’Azé.
Desaparición de los neandertales
Entre hace 50.000 y 30.000 años los neandertales desaparecieron, coincidiendo con la llegada de los humanos modernos a Europa y la transición al Paleolítico Superior. Las hipótesis tradicionales vinculaban su extinción a la competencia con Homo sapiens o a una peor adaptación al clima glacial final, aunque la evidencia arqueológica no muestra señales claras de conflicto armado ni de incapacidad climática, dado que ya habían sobrevivido a variaciones climáticas extremas.
Otras teorías incluyen factores demográficos, enfermedades y cambios culturales. Los análisis de ADN antiguo siguen arrojando luz sobre este enigma.
Para profundizar
- Neandertales. Vagando, 2004.
- Neandertal, mi hermano: 300.000 años de historia humana. Flammarion, 2019.