Descubrimientos arqueológicos

Pompeya: excavaciones y descubrimientos recientes

En las últimas décadas se han ido aclarando varios vacíos del conocimiento sobre Pompeya. El proyecto de restauración del Parque Arqueológico de Pompeya (Grande Progetto Pompei) está reforzando la zona V, conocida como el "Cuneo" o cuña, para evitar los riesgos que provocan los depósitos volcánicos de hasta tres metros de altura cerca de las áreas excavadas. Desde el año 2000, equipos de investigación de todo el mundo han realizado intervenciones estratigráficas que han revelado construcciones de la fase arcaica y casas completas del periodo samnita (III‑II c. a. C.) enterradas bajo los edificios que hoy visitan miles de turistas.

La ciudad arcaica (siglo VII‑inicios del V a. C.)

Los hallazgos más relevantes conciernen a la infraestructura urbana, áreas públicas, santuarios y grandes sectores habitacionales. En la zona comprendida entre la puerta de Herculano y la puerta del Vesubio, y cerca de la puerta de Nocera, se han identificado hasta siete fases de la muralla, que datan del VI al I a. C. La primera fase, conocida desde las excavaciones de los años veinte, consistía en filas de bloques de tufo local (pappamonte) reforzados probablemente con una empalizada de madera. Más tarde, bajo la actual torre de Mercurio, se descubrió una puerta que daba acceso a la ciudad por una calle ancha y recta (la actual Via Mercurio); esta entrada se cerró cuando la muralla se reconstruyó con bloques de piedra caliza recubiertos internamente de tierra, imitando las fortificaciones de colonias magno‑griegas como Cumas. Estas dos fases se sitúan en el siglo VI a. C. y los primeros años del V a. C.

Pompeya: excavaciones y descubrimientos recientes

En el sector norte, la región VI o Salaria, los estudios sobre la vía sin pavimentar de época romana revelan que las estructuras más antiguas datan del siglo VI a. C., contemporáneas a la primera fase de la muralla.

Pompeya: excavaciones y descubrimientos recientes

Las investigaciones en edificios públicos y sagrados (la basílica, el foro municipal o el templo de Apolo) mostraron que la plaza del foro estaba originalmente rodeada de tiendas dedicadas a la elaboración de ofrendas votivas para el santuario vecino de Apolo y a la salazón de pescado y carne, actividad típica de Pompeya (su garum era famoso) gracias a las salinas costeras (salinae Herculaneae).

En el área extramuros, cerca del santuario de Iozzino, se documentó un culto a Ceres de época samnita y se halló una extensa zona votiva con armas y vasijas de bucchero para libaciones. Los grafitis en algunos de estos objetos, datados en el siglo VI a. C., registran nombres mayormente etruscos y, en ocasiones, el nombre de la divinidad tutelar del santuario, citado genéricamente como "padre" (Suri).

Pompeya: excavaciones y descubrimientos recientes

En los barrios donde se realizaron sondeos estratigráficos aparecen numerosos cimientos de bloques de pappamonte, asociados a niveles de circulación que conservan objetos cotidianos del periodo arcaico. No está claro si estos bloques funcionaban como estructuras de contención del terreno o como verdaderas bases para construcciones de tierra y madera. Su presencia a lo largo de la explanada indica que, en la fase arcaica, la ciudad estaba densamente poblada, con casas intercaladas por espacios libres (huertos, jardines o pequeñas áreas sagradas, como la descubierta junto a una casa con columna etrusca). El conjunto sugiere un asentamiento floreciente, con capacidad económica suficiente para erigir templos (Apolo y Minerva), murallas, calles, talleres y viviendas, al nivel de ciudades vecinas más poderosas como la etrusca Capa o la griega Cumas.

El "período oscuro"

La ausencia de construcciones también aporta información. Tras la expansión arcaica, Pompeya experimentó una recesión importante durante el V c. y la primera mitad del IV c. a. C.: no se edificó nada, los templos dejaron de recibir ofrendas y la población pareció disminuir. Este declive coincidió con la llegada de tribus de los Apeninos, posteriormente identificadas como campanos y samnitas, que desplazaron la influencia griega y etrusca en Campania. Según fuentes literarias, los samnitas dominaron Pompeya durante varios siglos.

La ciudad samnita

Entre los siglos V y II a. C. la ciudad que conocemos hoy tomó forma. El "siglo de oro" de Pompeya corresponde al siglo II a. C., cuando se construyeron o restauraron los principales edificios religiosos y cívicos (templo de Apolo, templo de Júpiter, zona sagrada del foro triangular, macellum y basílica). Este rápido desarrollo, vinculado a la expansión del dominio romano en Oriente, estuvo precedido por una fase de crecimiento lento, evidenciada por casas del final del IV y del III a. C. que fueron deliberadamente destruidas y sepultadas durante reformas sucesivas.

Algunas de esas viviendas pertenecían a la aristocracia samnita del III a. C.: domus de estilo rico con atrio, basadas en modelos preexistentes y casi intactas hasta la erupción. La excavación de la Casa de la Flota (región V) fijó su construcción a finales del VI a. C. y reveló una ornamentación pintada del Primer Estilo, datada a principios del II a. C., que fue destruida y arrojada a una fosa durante la reforma del sector residencial.

Pompeya: excavaciones y descubrimientos recientes

Incluso la clase media habitaba casas de cierto nivel, construidas en piedra o arcilla prensada. Un ejemplo destacado es la casa del centauro, con un plano sencillo de tres habitaciones contiguas y un patio cruzado cubierto. En la habitación principal, cubierta en el II a. C. con un gran impluvium de tufo, se encontró un mosaico de mármol blanco y ladrillo cocido, considerado el mosaico más antiguo hallado en Pompeya, similar a pavimentos de Magna Grecia, Sicilia y Lacio. El proyecto de investigación "Reread Pompeii" excavó ocho casas destruidas y cubiertas, proporcionando datos esenciales sobre la estructura, construcción y decoración de las viviendas del III a. C.

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Excavaciones e investigaciones del Grande Progetto Pompei

Durante la restauración y consolidación del Parque Arqueológico, se han abierto nuevas excavaciones en edificios públicos y privados. En el jardín de la casa de cinco pisos (VIII.2.14‑16) se descubrieron restos de dos viviendas cerca del límite de la explanada, reforzadas por la muralla. La más antigua conserva un impluvium del II a. C., sustituido posteriormente por el peristilo de una domus imperial.

En la calle Tesmo, el sector norte de una insula (IX.3) quedó libre de escombros antiguos, revelando comercios y casas decoradas con pinturas del Tercer Estilo. Su destrucción pudo deberse a la necesidad de reconvertir la zona, próxima a las termas centrales, antes de la erupción. Fuera de la puerta Stabiana, se identificó otro sector necropolítico que alberga un mausoleo de carácter destacado, con una larga inscripción que resume los méritos de su propietario, probablemente Gneo Nigidio Mayo, quien ocupó altos cargos en Pompeya.

Recientes notas de prensa han puesto el foco en el área del "Cuneo", donde emerge un pequeño sector de la ciudad destruido por la erupción. En la casa con jardín, transformada en almacén, se conserva una inscripción en carbón que registra una carga de aceite realizada el 17 de octubre. Junto a ella, un grafito de presupuesto para trabajos a partir del 1 de noviembre sugiere que la erupción del 79 d.C. podría haber ocurrido el 24 de octubre, y no el 24 de agosto como se acepta habitualmente.

Pompeya: excavaciones y descubrimientos recientes

Destaca también la casa de Júpiter, que conserva restos importantes de decoración del Primer Estilo del II a. C., así como dos mosaicos que representan la mitología de Orión, sus hazañas como cazador y su transformación en constelación, rodeado por la Serpiente, el Escorpión y, quizá, la Osa. La ausencia de paralelos en la pintura o el mosaico sugiere que el modelo iconográfico podría provenir de tratados astrológicos ilustrados del III a. C., como los escritos por Arato de Samos (Fenomena) y Eratóstenes (Catasterismos).