
Un vistazo a La Blanca y Chilonché
Los mayas que habitaron el valle de Mopán, en la época prehispánica de Guatemala, erigieron asentamientos urbanos con una arquitectura sorprendente. Los sitios más emblemáticos son La Blanca y Chilonché, objeto de estudio durante más de catorce años por el Proyecto La Blanca, dirigido por la Dra. Cristina Vidal Lorenzo (Universidad de Valencia) y el Dr. Gaspar Muñoz Cosme (Universidad Politécnica de Valencia), con financiación del Ministerio de Cultura y Deporte de España y la Fundación Palarq.
Palacios de dimensiones majestuosas
Los edificios de estilo palacial rivalizan en tamaño y calidad constructiva con los de capitales mayas como Tikal o Naranjo. En el Palacio de Oriente de La Blanca se encuentra la bóveda más ancha registrada en la zona, lo que sugiere la solenidad de las ceremonias que allí se celebraban.
Decoración interior: estuco, pintura y graffiti
Las paredes de estos palacios estaban recubiertas de estuco pintado con coloridos motivos, sobre todo en Chilonché. Con el paso del tiempo, muchas de ellas fueron intervenidas con graffiti: dibujos incisos realizados por manos expertas que representan a la élite, escenas cotidianas como la caza y símbolos de poder.
Escultura y relieve: el arte de los artesanos
Junto a arquitectos y pintores, destacó la cofradía de escultores, responsable de adornar fachadas con imponentes esculturas de estuco y bajorrelieves. En Chilonché, esta tradición se remonta al Preclásico Temprano (300‑250 d.C.), periodo en que predominan esculturas monumentales de criaturas fantásticas, vinculadas al surgimiento de un nuevo orden político. En La Blanca, los relieves son de piedra tallada con técnica de mosaico y diseños complejos, que los mayas utilizaban para simbolizar eventos míticos y conceptos fundamentales.
Una sociedad avanzada
La existencia de arquitectos capaces de erigir palacios monumentales y de especialistas en pintura, escultura y otras artes evidencia una sociedad altamente desarrollada, capaz de generar excedentes económicos y destinarlos a la producción arquitectónica y artística. La prosperidad de los habitantes del valle de Mopán provino, en gran medida, del control de rutas comerciales fluviales.
Patrimonio accesible al mundo
El trabajo de excavación y conservación del Proyecto La Blanca ha permitido que viajeros de todo el planeta visiten esta antigua ciudad maya, que se presenta como una de las ruinas arqueológicas más singulares de Guatemala, gracias a los recursos de salvamento, interpretación y difusión.
La labor de la Fundación Palarq se difunde constantemente a través de su sitio web y sus perfiles en redes sociales (Twitter, Facebook, LinkedIn).