Introducción
Al pensar en los edificios del Imperio romano, muchos imaginan estatuas, columnas o los clásicos bloques de mármol blanco. Sin embargo, en la época se empleaba también mármol de colores, como el famoso cipolino verde extraído en la isla griega de Eubea.
Contexto del estudio
El mármol era un material costoso y, por ello, se utilizaba frecuentemente en finas láminas como revestimiento sobre piedras más baratas. “Hasta ahora no se habían encontrado restos de talleres de mármol del período imperial, por lo que el conocimiento sobre su procesamiento era limitado”, explica el profesor Cees Passchier del Instituto de Geociencias de la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia.
Metodología
Passchier, junto a colegas de Alemania, Turquía y Canadá, analizó el revestimiento de mármol de una villa romana del siglo II situada en Éfeso, en la costa occidental de Turquía. Utilizando un software especializado para modelado 3D de estructuras geológicas, estudiaron 54 losas de mármol cipolino verde, cada una de aproximadamente 1,3 m².
Hallazgos
Las marcas de sierra presentes en una de las losas indican que se usaron sierras hidráulicas de metal, tipo que se documenta en épocas posteriores. A partir del patrón de colocación, los investigadores reconstruyeron que 40 losas fueron cortadas de un único bloque de tres a cuatro toneladas y montadas en la pared en pares espejo, creando un efecto de mosaico.
El modelo 3D permitió estimar la pérdida de material durante la fabricación: las losas tienen unos 40 mm de grosor y los huecos dejados por el corte y el pulido miden alrededor de 8 mm, lo que supone una pérdida aproximada de un tercio del bloque original, inferior a la mayoría de los procesos actuales. “Esto indica que la extracción de mármol en la época imperial era notablemente eficiente”, afirma Passchier.
De las 42 losas extraídas del bloque, dos no fueron fijadas a la pared. Probablemente se rompieron durante el pulido o el transporte, lo que sugiere una tasa de rotura del 5 %, también muy baja. Según el equipo, el bloque habría sido transportado a Éfeso y las losas cortadas y pulidas allí mismo.
Conclusiones
El estudio demuestra que los romanos lograron una producción de mármol con pérdidas de material significativamente menores que las técnicas contemporáneas, lo que refleja una sofisticada cadena de suministro y un alto nivel de maestría tecnológica.