Descubrimientos arqueológicos

Un amuleto medieval que invoca a los elfos y a la Trinidad, hallado en Dinamarca

Descubrimiento en Svendborg

Durante una excavación arqueológica en Svendborg, localidad situada en la isla de Funen, al sureste de Dinamarca, los investigadores desenterraron un pequeño amuleto medieval cuya singularidad radica en que invoca tanto a los elfos como a la Trinidad cristiana.

Características del objeto

Se trata de una pieza metálica cuadrada, apenas de dos centímetros de lado, que se despliega hasta alcanzar una longitud de 13 cm. Según el análisis metalúrgico, está elaborada con una alta proporción de plata y data de mediados del siglo XIII. Es el primer hallazgo de este tipo en la zona, aunque amuletos similares ya se habían encontrado en otras partes de Dinamarca y Escandinavia.

Inscripción

En la superficie aparecen cinco líneas de texto escritas en letras latinas minúsculas, tan diminutas que sólo pueden leerse con microscopio. Cada letra mide entre 2 y 4 mm y está separada por cruces. La inscripción, reproducida en la fotografía adjunta, menciona los nombres Gordan, Gordin e Ingordan.

Un amuleto medieval que invoca a los elfos y a la Trinidad, hallado en Dinamarca

Contexto histórico y mitológico

Los nombres Gordan, Gordin e Ingordan aparecen en numerosos amuletos de metal y madera hallados en Dinamarca, Suecia y Noruega. Su identidad sigue siendo un misterio para los historiadores; la teoría más aceptada los sitúa dentro del folclore mitológico nórdico.

En el manuscrito Carmina Burana, compuesto alrededor de 1230 y famoso por la cantata de Carl Orff (1936), se menciona a estos personajes como villanos en una de sus canciones.

Significado del hallazgo

El amuleto demuestra cómo el cristianismo reinterpretó y se fusionó con las creencias tradicionales de las regiones a las que se expandió. En Dinamarca, a pesar de tres siglos de cristianización, los elfos y otras figuras mitológicas seguían presentes en la vida cotidiana. En amuletos vikingos anteriores, estos seres aparecían junto a los dioses Thor y Odín; al sustituirse el dios pagano por el cristiano, la fórmula de la invocación se mantuvo, cambiando simplemente una deidad por otra.