Introducción
Al igual que las Líneas de Nazca en Perú, que pasaron de ser un simple monumento arqueológico a convertirse en un importante atractivo turístico y motor económico, sus contrapartes bolivianas siguen siendo poco conocidas. En el altiplano occidental de Bolivia se extiende el enorme conjunto de geoglifos conocido como Líneas de Sajama.
Ubicación y dimensiones
Las líneas cubren una zona de 22 525 km², quince veces mayor que el área ocupada por Nazca. Se encuentran en la proximidad del Nevado Sajama, el punto más alto del país (6 542 m), en el departamento de Oruro, a unos 150 km de La Paz.
Características de las líneas
El entramado está formado por miles de trazos rectos y geométricos; a diferencia de Nazca, aquí no aparecen dibujos de animales ni figuras antropomorfas, solo líneas estrictamente lineales. La longitud total supera los 16 000 km, equivalente a tres veces la distancia entre las costas este y oeste de EE. UU.
Cada trazo tiene entre 1 y 3 metros de ancho y puede alcanzar hasta 20 km de longitud. Su construcción consiste en eliminar la vegetación y raspar la capa superficial de roca oxidada para exponer la capa subyacente de tono más claro, al estilo de Nazca. Desde el suelo la red es difícil de percibir, pero desde el aire o desde cerros circundantes se vuelve impresionante.

Historia y descubrimiento
Se atribuye su origen a los aymaras, quienes habrían trazado las líneas hace unos tres milenios. El primer registro escrito apareció en 1932, cuando el viajero suizo‑argentino Aimé Félix Tschiffely describió el fenómeno en su libro Paseo de Tschiffely.
El antropólogo suizo Alfred Métraux realizó las primeras investigaciones científicas en 1939, bajo una beca de la Fundación Guggenheim, aunque su estudio quedó incompleto por el corto tiempo de estancia.

Investigaciones y teorías
En los años setenta el cineasta Tony Morrison filmó un documental y propuso que las líneas forman un complejo de peregrinación conectado con los picos circundantes. Algunas teorías bolivianas relacionan ciertos tramos con necrópolis prehispánicas, mientras que otras los asocian a centros espirituales como Tiwanaku o la Isla del Sol, o incluso a alineaciones astronómicas.
Conservación y proyectos recientes
El proyecto Tierra Sajama, una colaboración entre la Universidad de Pennsylvania y la Landmarks Foundation, utilizó sistemas GIS y cartografía digital para crear un mapa tridimensional de la red. Además, elaboró una base de datos de vegetación, orografía, poblaciones y huacas, y diseñó un plan de gestión para proteger las líneas de la erosión, el vandalismo y el turismo masivo.
Según algunos investigadores, los trazos convergen en puntos específicos (de tres a diez) que podrían haber tenido un propósito espiritual o religioso. Sin embargo, arqueólogos críticos consideran que la interpretación americana es superficial y que parte de las líneas podrían ser rutas de comunicación coloniales.
Hoy en día los aymaras siguen usando las líneas como caminos, a los que llaman ceques. Así, lo que podría ser el sitio arqueológico más extenso de los Andes permanece en gran parte oculto.
Fuentes
Sajama Land (Universidad de Pennsylvania) / The Sacred Landscape of the Inca. The Cusco Ceque System (Brian S. Bauer) / Apocryphal stories. The other untold story (Carlos Enrique Casero García) / Wikipedia.